¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cáncer es causado por células malignas (cancerosas) que crecen y se multiplican sin control. Cuando el cáncer comienza en las células que recubren el cuello uterino (la parte inferior y estrecha del útero de una mujer), se denomina cáncer de cuello uterino.

Típicamente toma mucho tiempo para que se desarrolle el cáncer de cuello uterino. La primera señal de advertencia puede venir en forma de células anormales que se encuentran en la superficie del cuello uterino. Estas células son benignas (no cancerosas) y generalmente no causan síntomas. Sin embargo, con el tiempo, pueden sufrir cambios y convertirse en cáncer. En el caso del cáncer de cuello uterino (también conocido como cáncer de cuello uterino invasivo), las ahora células cancerosas se propagan más profundamente en el cuello uterino o a otros tejidos u órganos.

La Sociedad Americana Contra el Cáncer (ACS) estimó que en 2015 se diagnosticarían unos 12.900 nuevos casos de cáncer de cuello uterino en los Estados Unidos y que la enfermedad causaría unas 4.100 muertes. La tasa de mortalidad por cáncer de cuello uterino ha disminuido en las últimas tres décadas, lo que la ACS atribuye en gran medida al "mayor uso de la prueba de Papanicolaou" para fines de detección.

Síntomas del cáncer de cuello uterino

Los síntomas del cáncer de cuello uterino no suelen aparecer hasta que las células anormales del cuello uterino se vuelven cancerosas e invaden el tejido cercano. El síntoma más común es el sangrado anormal, que puede:

  • Comenzar y detenerse entre los períodos menstruales regulares
  • Ocurrir después de las relaciones sexuales, las duchas vaginales o un examen pélvico

Otros síntomas del cáncer de cuello uterino incluyen:

  • Sangrado menstrual que es más denso y dura más de lo habitual
  • Aumento de la secreción vaginal
  • Dolor pélvico, incluso durante el sexo
  • Sangrado después de la menopausia

Los síntomas del cáncer de cuello uterino pueden parecerse a los síntomas asociados con otras condiciones médicas. Consulte a su médico si observa cualquiera de los síntomas anteriores.

Detección y diagnóstico del cáncer de cuello uterino

El primer paso para diagnosticar cualquier enfermedad es completar una historia médica y un examen físico. Además, los exámenes pélvicos y las pruebas de Papanicolau anuales de rutina (todos los años) pueden ayudar a su médico a identificar problemas cervicales en una etapa temprana.

  • Un examen pélvico implica un examen completo del útero, la vagina, los ovarios, la vejiga y el recto
  • La prueba de Papanicolaou (frotis de Papanicolaou), que puede hacerse como parte de un examen pélvico, implica el examen microscópico de las células recogidas del cuello uterino

Si se encuentran problemas o células anormales durante los exámenes de rutina, se pueden realizar otras pruebas y procedimientos, como por ejemplo:

  • Colposcopía: Un colposcopio (un instrumento con lentes de aumento) se utiliza para examinar el cuello uterino y la vagina en busca de anomalías. Si se encuentra tejido anormal, se suele realizar una biopsia colposcópica (extracción de muestras de tejido para examinarlas bajo el microscopio en busca de signos de cáncer de cuello uterino)
  • Legrado endocervical: Una cureta (un instrumento estrecho en forma de cuchara) se utiliza para raspar el revestimiento del canal cervical. Este tipo de biopsia se suele hacer al mismo tiempo que una biopsia colposcópica
  • Biopsia en cono, o conización: Se extrae un gran trozo de tejido en forma de cono del cuello del útero. Este procedimiento también se puede utilizar para tratar lesiones precancerosas o cáncer de cuello uterino de etapa temprana
  • Prueba del virus del papiloma humano (VPH): Las células recolectadas del cuello uterino se analizan para detectar ciertos tipos de infección de VPH que aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino

Tratamiento del cáncer de cuello uterino

Si se le diagnostica cáncer de cuello uterino, su equipo de atención médica trabajará con usted para desarrollar un plan de tratamiento adecuado. Este plan dependerá de factores como el tipo y la etapa (extensión) del cáncer de cuello uterino, su salud general, y sus preferencias de tratamiento.

Las opciones quirúrgicas para eliminar el cáncer de cuello uterino incluyen:

  • Criocirugía: Uso de nitrógeno líquido, o una sonda muy fría, para congelar y matar las células cancerosas
  • Cirugía con láser: Uso de un poderoso haz de luz, que puede ser dirigido a partes específicas del cuerpo sin hacer una gran incisión (orificios) para destruir células anormales
  • Histerectomía: Extirpación del útero, incluyendo el cuello del útero. Los enfoques de vanguardia para este procedimiento incluyen:
    • Histerectomía asistida por robot
    • Histerectomía laparoscópica (en la que se inserta un tubo de visualización estrecho a través de una pequeña incisión en el vientre para extirpar el útero)
  • Histerectomía radical: Extirpación del útero, incluyendo el cuello del útero y parte de la vagina

Las opciones de tratamiento no quirúrgico (tratamientos distintos de la cirugía) para el cáncer de cuello uterino incluyen:

  • Radioterapia, que utiliza haces de radiación de alta energía para matar o reducir los tumores, a la vez que se salvan los tejidos sanos. La fuente de radiación puede provenir del exterior del cuerpo (radioterapia externa) o de implantes dentro del cuerpo (radioterapia interna). Conozca acerca de los implantes tándem y ovoides. (PDF)
  • Quimioterapia, que mata a las células cancerosas mediante el uso de fármacos intravenosos (IV) u orales
  • Terapia dirigida, que utiliza medicamentos que atacan partes específicas de las células cancerosas. Estos medicamentos funcionan de manera diferente a los medicamentos de quimioterapia estándar

Algunos hospitales también ofrecen ensayos clínicos que pueden dar acceso a nuevas y prometedoras terapias para el cáncer de cuello uterino.

Artículos informativos relacionadas con el cáncer de cuello uterino:

El Instituto Nacional del Cáncer cuenta con más información sobre el tratamiento del cáncer de cuello uterino.